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Visión del juego, Nuevos aires para el deporte nacional Juan Manuel Mijangos Castillo* Sin llegar a ser deslumbrante (claro, salvo algunas excepciones) la participación del contingente guatemalteco en la edición 21 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Mayagüez 2010, dejó cosas más positivas que negativas para analizar. A mi parecer Guatemala cumplió una buena faena en la “Isla del Encanto”, superando ostensiblemente la cosecha de medallas lograda en los anteriores Juegos en Cartagena de Indias en 2006 (apenas se sumaron 5 oros, 13 platas y 30 bronces, 48 en total; contra las 14 de oro, 20 de plata y 35 de bronce; 69 en total, de Mayagüez). Además Guatemala volvió a ratificar la hegemonía sobre los demás países del área centroamericana. Pero las principales conclusiones se dieron en materia de la confirmación del potencial de algunas figuras de la talla de Juan Ignacio Maegli (en navegación a vela), Kevin Cordón (en bádminton), Cheili González (en karate) y Gisela Morales (en natación). Además de las brillantes apariciones de juveniles como Elizabeth Zamora (en taekwondo) o Tiziana Prem (en equitación), quienes rompieron el molde y sorprendieron a propios y extraños. Ni qué decir de la selección femenina de Softbol, que de la mano de una generación de jugadoras talentosas revitalizó un deporte muy arraigado en nuestro país. Maegli, navegante de pura cepa Sobre Juani quisiera extenderme unos párrafos más, ya que he tenido la fortuna de seguir de cerca su trayectoria en las competencias locales. El caso del navegante es digno de admirar ya desde pequeño y por herencia de su padre, demostró un gran conocimiento sobre el deporte. Además siempre se destacó por su dedicación y perseverancia en los entrenos; también por su enorme espíritu competitivo en cualquier evento. Esto lo reflejaba en las regatas en el Parque de Los Sauces, en Amatitlán, donde siempre era el primero en llegar para alistar con meticulosidad su embarcación. También era el primero en entrar al agua para aprovechar al máximo las condiciones del viento. Que tenga su propio preparador físico no es un dato menor. Que tenga los recursos económicos suficientes para competir en cualquier parte del mundo, tampoco lo es. Potencialmente es un atleta que aspira a conquistar una medalla olímpica; por ahora sería demasiado aventurado afirmarlo, más cuando en navegación a vela, la edad de los campeones olímpicos es arriba de 30 (Juani tiene 22 años). Igualmente su futuro es prometedor. Mayagüez 2010, aprendizaje y lecciones 6 de las 14 medallas de oro de Guatemala en los Juegos CA y del Caribe, fueron obtenidas por mujeres atletas, quienes han quebrado cualquier paradigma de género. El éxito de disciplinas como el bádminton, navegación a vela, karate, taekwondo y tiro (y no solo por lo hecho en Mayagüez), deben servirle al Comité Olímpico Guatemalteco como medida para saber en qué deportes se deben priorizar los recursos (y no hablo sólo económicos; también puede ser en búsqueda y potencialización de nuevos talentos). No es que se deje de apoyar a las demás especialidades, pero sí está claro cuáles son las disciplinas con más réditos. Para los atletas que fallaron en la búsqueda de sus objetivos, vendría bien una sincera autocrítica para tratar de aprender de los errores. Mayagüez 2010 ya es historia, pero la sensación de un aire fresco en el deporte nacional todavía se respira. *Periodista |
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